Cristian Guajardo Garcia

Business Strategy

where data and creativity collide

Ficción. Historia corta

¿De donde viene esto? De aquí.

1 2 3


Cuando Dick conoció a Jane, lo primero que pensó fue en alguna una excusa para hablarle.

Era la primera vez que salia desde que habia terminado con su mujer hace 6 meses. El divorcio habia sido duro, solitario y amargo. Hasta ultimo momento Dick pensó que la relación se podría salvar. Pero no. No había vuelta atrás.

Sus amigos habian insistido tanto ésta vez que decidió hacerles caso y venir a la fiesta. Pidió a sus padres que cuidasen a sus niñas, agarró una camisa limpia y salió.

Dese el divorcio, Dick se volcó a sus hijas con pasión. Con locura incluso. No quería que las niñas sufiresen más o les faltara algo. Lo que ellas quisiesen, el se los daría.

Los últimos 5 meses de aquel fatídico año, las peleas con su ex mujer lo sumieron en una depresión que lo hizo perder peso, enfermarse y poner en peligro su trabajo. Cuando reunió la fuerza para pedir el divorcio (ultima opción para un hombre que veia de una familia con padres separados) se enfocó por sobre todas las cosas en ganar la custodia de las niñas.

Sus amigos lo vieron hundirse en un periodo espeso, oscuro, amargo. Hediondo si es que tuviese olor. Meses de mierda que Dick arrastraba a cuestas cada día.

Es por eso que esta noche, cuando el grupo celebraba el cumpleaños de Peter, los muchachos decidieron sacarlo como fuese de la casa. Era una oportunidad dorada para volver a reunir al grupo y decirle de alguna manera que ellos estaban ahí para el, aunque fuese preparando un asado o dándole un vaso de vino.

Nadie esperaba a la pelirroja que la señora de Pete -el cumpleañero- invitó.

Julie, había conocido a Jane hace varios años, cuando compartieron cuarto durante la universidad. Si bien fueron buenas amigas, el tiempo y la distancia enfrió la relación. Hace dos semanas, un mensaje de Whatsapp las volvió a conectar:

"Julie!!!! volví a Seattle! Cuando nos vemos? J."


Algunos dicen que el destino está trazado desde antes. No importa que hagamos, lo que habrá de pasar, pasará.

Dick estaba tomando Coca Cola (no quería que sus hijos lo vieran con resaca al día siguiente, ni siquiera con olor a trago) y trataba de encontrar a alguien con quien seguir conversando. Sus amigos lo acapararon al comienzo pero rápidamente, cada uno se fue con su pareja a seguir la fiesta en otro lado de la casa. Dick había perdido la practica y no sabia muy bien como empezar una conversación con un extraño. Menos si ese extraño tenia tetas.

Si Jane no hacia el movimiento, probablemente jamas hubiesen conversado.

Pero lo hizo.

Dick ya la había divisado y se pregunto quien sería. ¿Nueva novia de alguna amigo? ¿Amiga de alguna chica? ¿De la cumpleañera, tal vez? Primera vez que veía a esta pelirroja y hasta donde recordaba, ninguno de sus amigos le contó de ella.

Cuando Jane lo saludó, el estaba absorto en sus pensamientos. Desde el divorcio que no salía solo. Incluso el ultimo año casado lo paso entre la casa y el trabajo. Y si bien siempre había estado rodeado de gente, se sentía más solo que nunca.

De la nada, una voz suave lo sacó de sus pensamientos.

  • “¿Me sirves un vaso?, dijo Jane
  • “Claro. ¿Le echo hielo?”. Dick se sorprendió de haber agregado ese “¿le echo hielo?” Esta era la pelirroja que había estado mirando y un “claro” ya era suficiente respuesta a la pregunta.
  • “No, esta bien así” contestó Jane.

A los dos segundos de silencio, Dick comenzó a sentirse incomodo y angustiado. ¿Como no se le ocurría nada que decirle? ¿Cómo podía ser tan pelmazo? Seguro le daría la impresión de ser un perderor (no es que estuviese muy lejos de la realidad tampoco).

Ella tomo la palabra.

Tras dos chistes y un par de tragos, la noche dio paso a un romance inesperado que se prolongó en el tiempo.


Sin embargo los meses fueron develando lo que un par de ojos enamorados no son capaces de ver.

Ya saben como funciona: las mujeres engatusan con capas de maquillaje. Nosotros, con palabras lindas. Lo curioso es que esta vez fue ella quien uso ambos recursos.

Al principio Jane era graciosa, ingeniosa y espontanea. De una u otra manera logró que Dick bajara sus defensas y no solo eso, sino que logró llegar a los mas intimo e importante de éste hombre: sus hijas.

Dick sintió que ella era la indicada. Pensó que después de la puta tormenta, había llegado la calma. Y la calma tenia una cabellera roja larga y ondulada, dientes preciosos y piernas firmes. La calma sabia cocinar, hacia reír a sus hijos y era la mejor amantes que había tenido en su vida.

Pero cuando “la calma” ya estaba dentro, las cosas comenzaron a cambiar lentamente.

A veces Jane no quería hacer el amor y se enojaba si él insistía. A veces incluso lloraba encerrada en el baño diciendo que Dick se comportaba como un egoísta que solo pensaba en su bienestar. Otras veces las groserías subían de tono e incluso podían llegar a oído de las niñas, momentos en los cuales Dick ponía freno de inmediato a la situación.

La magia estaba amainando y el comportamiento de Jane era cada vez más violento. Dick se avergonzaba sólo de pensarlo, pero un día que estaban comprando ropa en el centro comercial, ella perdió la calma y le tiro el pelo frente a un vendedor. El no supo como reaccionar y solo se calló. Cuando llegaron a la casa comenzaron a discutir y ella se encerró nuevamente en el baño a llorar. Tras diez minutos, Dick sentía como Jane comenzó a lanzar cosas contra la pared mientras lo maldecía por hacerla sentir así.

Jamás había esperado verse envuelto en una escena así. Nunca habia sufrido un episodio de violencia fisica. Menos con su pareja. Ya le habían extrañado sus arranques de llantos y sus cambios de animo. Pero el ataque que sufrió en el centro comercial y esto eran demasiado.

Si bien Dick se guardó sus comentarios durante meses y confió en que todo volvería a la normalidad, un evento rompió la poca confianza que quedaba entre ambos.

Un fin de semana, la hija menor de Dick le dijo que su hermana se estaba orinando por las noches y como compartían cama en la casa de su mamá, le molestaba.

Inmediatamente Dick fue a buscar a su hija mayor para conversar. A los pocos minutos vio con horror moretones en los brazos de la niña. Tras varios intentos fallidos, logró sacarle la verdad: Jane le había pegado hace unos dias por tener el volumen de la tele muy alto. Y no sólo eso,la había amenazado con cortarle una mano si le decía algo a su papá.

La niña le confesó entre lágrimas que no era la primera vez que Jane le pegaba.

Dick sintió una especie de calor que invadia su cuerpo. Desde la punta de los dedos, subiendo por sus antebrazos y llegando rápidamente a sus mejillas. En un acto irracional, tomo a su hija y la dejo encerrada en la pieza. Ordenó con un grito a la menor quedarse en la otra pieza y casi sin saber cómo, bajo las escaleras corriendo. Abrió la puerta del baño donde estaba Jane de un golpe. Ella estaba depilándose. Cuando vio a Dick entrar de esa manera, supo de inmediato a que se debía. Antes que el dijera algo ella se defendió:

  • “si vienes a hablar sobre los moretones de tu hija, se los hizo sola. Nunca me obedece y ya sabes como es. Siempre anda corriendo y haciendo tonteras”.

Dick tenia los ojos llenos de lágrimas y los puños cerrados. Su cara estaba roja y una vena se marcaba en su frente. No escucho ni una palabra de lo que dijo Jane. La miro y le grito tan fuerte como podia “¡Andate de mi casa mierda! ¡Andate ahora!” Jane se sorprendió por primera vez. Jamas pensó que un hombre tan manso y dócil como él pudiese reaccionar así.

Tras un segundo de genuina sorpresa. Jane se rio, se acerco a Dick y con ambas manos le seco las lagrimas. Iba a intentar besarlo en la mejilla cuando un empujón la volvió a la realidad.

Ahora si estaba sorprendida. Su intento para calmarlo y decirle que todo era un mal entendido había salido mal. Esto era serio y Dick estaba completamente fuera de si. Sin embargo Jane mantuvo la calma y le dijo que tomara agua, que se calmara, que conversaran como adultos. Pero Dick no estaba ahí. Estaba en otra parte. Un lugar oscuro y lejano.

Con los ojos vidriosos, Dick salió del baño y cerró la puerta con un tremendo golpe. Jane sintió como subía al segundo piso. A los pocos segundos bajaba con sus dos hijas. Los tres salieron y ella quedo ahí, sola, sin saber que hacer.

A los 30 minutos, cuando Jane se terminaba de preparar un té, Dick volvió a casa con las niñas y una pareja de policías. La había denunciado por violencia y la venían a buscar.

Ella se defendió y explico que la niña estaba mintiendo, que todo era un malentendido. Si ella efectivamente hubiese echo eso ¿por que seguía en la casa como si nada hubiese pasado?

  • “Debiese hacer escapado ¿no? Eso es lo que haría una persona culpable. Como usted vio señor, yo me estaba preparando un té”.

Pero la niña volvio a decir que Jane la habia golpeado. No quedo espacio a dudas

  • “ella me pego y antes también lo hizo. Me dijo que si hablaba me cortaría una mano. Ella lo hizo papá”.

Cuando el policia tomó a Jane, esta comenzó a gritar como posesa. La escena cambio inmediatamente. La mujer se transformó en una fiera que rasguño al policía en la cara e intento golpear a la niña. Los gritos alertaron a las personas que pasaban por afuera. Si no hubiese sido por el otro policía y Dick, Jane ganaba la pelea. 3 hombres adultos fueron necesarios para meter a la mujer al auto. El vidrio no era capaz de contener los gritos y amenazas que la mujer profería contra Dick y sus hijas.

Esa noche Dick no podia dormir. Le costó hacer dormir a su hija y no era capaz de conciliar el sueño. Estaba realmente alterado y descompuesto. Jamás pensó que Jane fuese asi. No podia creer que la perra había estado abusando de su hija en su propia casa. No podia creer todo lo que había pasado.

A las 2 de la mañana, el sueño le estaba ganando. Ya no quedaba té y ahora bebía una cerveza tibia. Cuando decido ir a la cama y tratar de conciliar el sueño se cortó la luz.

El cuerpo de Dick se tensó. Alguien estaba girando la manilla de la puerta principal.

La única persona que tenía la llave era Jane.

Cristian Guajardo Garcia (cc) by-nc-sa | Made in London, UK |  2005 - 2017