Cristian Guajardo Garcia

Business Strategy

where data and creativity collide

Preparando Relatos Salvajes

Desde hace años que procuro hacer cosas que me hagan sentir incómodo pero que sé, me sumarán y enseñarán algo una vez que las haya hecho. Con el paso del tiempo lo he logrado hacer exitosamente en varias ocasiones y cada vez que lo he hecho, he sacado algo en limpio.

Con el teatro me pasaba algo similar. Pienso que siempre había estado en mi bucket list y por diversos motivos, nunca me había hecho el tiempo de inscribirme en un taller y empezar. Dar ese primer paso.

Pero el amor incondicional que tengo por las (buenas) historias siempre ha estado ahí. Y fue durante este año que se manifestó en las tablas.

Así mismo, por primera vez en mi vida he comenzado ir a ver teatro regularmente. Jamás pensé en ver historias tan entretenidas y envolventes. Tampoco me esperé ver esa creatividad desatada que te obliga a tener un escenario con pocos elementos, pero por sobre todo, esa magia que se crea cuando los actores están ahí, a dos metros de tu asiento.

Hasta ahora, he visto 8 obras (siendo mis preferidas, Fausto Sudaca y La fábrica de vidrio).

  • El amor de Freda [GAM]
  • Liceo de niñas [Teatro UC, Compañía La Pieza Oscura]
  • Pasta de campeón [Sala La Vitrina, Compañía Cesante]
  • Los justos [Teatro Mori Bellavista,Compañía La Fuga]
  • La fábrica de vidrio [Espacio Blanco, Compañía Persona]
  • Hamlet Machine [Teatro UC, egreso carrera Teatro 2015]
  • Fausto Sudaca [Matucana 100]
  • Demonios [Teatro La Memoria]

La Escena

Para cerrar el taller (que comenzamos hace unos meses), nos han pedido preparar una escena cualquiera. Algo que nos motivara a ensayar e ir “the extra mile”. Con mi compañera hemos decidido trabajar la historia “Hasta que la muerte nos separe” de Relatos Salvajes.

¿No has visto la escena? Si bien esta no es la original (sacamos las intervenciones de terceros) te puedes hacer una idea viéndola aquí.[^1]

Una vez escogida la escena (contemplamos escenas de El Gran Torino, Angela, Birdman y El Silencio de los Inocentes) llegó el momento de transcribirla y comenzar a ensayar.

Después de destacar las escenas de nuestros personajes, comenzamos a aprender el texto y ensayar en voz alta. Lo increíble es que cuando logras interiorizar las palabras, comienzas a entender el subtexto, o las intenciones de los personajes.

En nuestro caso, estábamos en un matrimonio.

La novia -Romina- se acababa de enterar que su marido, Ariel, la había engañado con Lourdes, una de las invitadas. Mientras comienzan a bailar el vals, Romina empieza una ronda de preguntas en apariencia inocentes pero que apuntan a un solo lugar: lograr la confesión de Ariel. Ella ya sabe lo que pasó. Una vez sucedido eso (él "sí, me acosté con ella") Romina sale corriendo a una azotea y Ariel corre tras ella para disculparse. Allá arriba, y en medio de una tormenta, ella desata su furia y descargos contra Arial. La mujer está fuera de sí y ya no es la dulce chica de hace 1 hora, ahora es un verdadero demonio poseído por la venganza.

Así pues, con el texto aprendido, comenzamos a absorber las emociones y entender el trasfondo de la escena.

Fue tal el compromiso con Ariel y Romina, que los personajes se reflejaban con mi compañera de escena en conversaciones como esta.

Uso de escenario y utileria

Después vino el escenario. Fue muy entretenido y desafiante usar el lugar donde nos presentaríamos. Las puertas, mesas, lineas del suelo y luces. Todo aporta a la historia y a hilvanar emociones, espacios y lugares que queríamos transmitir.

Necesitábamos:

  • Teléfono
  • A Lourdes
  • Alguien que nos diera una mano entre matrimonio y azotea (cubriendo una mesa decorada para matrimonio)
  • Vasos de champagne, platos, copas, servilletas y un arreglo floral
  • Un yogurt (para simular el vómito).

La música

Con eso listo, vino lo que nos hizo pasar el 2D al 3D: La música. A mi que siempre me gusta probar cosas distintas, me metí de lleno a GarageBand para cargar, cortar, copiar y mezclar audio.

El primer ensayo con audio fue otra cosa. ¡Era real! Es increíble como el audio transforma todo. Ahora si estabamos bailando un vals, ahora se escuchaban los llantos de Romina subiendo la escalera ¡ahora si había tormenta!

Así mismo, nos dimos cuenta que el audio era nuestro aliado. Si conseguimos memorizar los hitos del vals, sabríamos coordinar la escena perfectamente para cambiar de espacio, acentu ar emociones y potenciar la escena.

Así pues, llegamos a esto.

Timming

  • 15 segundos: 1er ring
  • 40 segundos: 2do ring
  • Al minuto, comienza el vals
  • Aplausos de 1.05 a 1:10 minutos
  • A los 4:05, termina el vals (dura 3 minutos en total e incluso dentro del vals, encontramos 3 “hitos” que nos ayudaron a medir el timing)
  • De 4:05 a 4:21 hay sonido ambiente. Ahí, ambos hemos salido de escena y preparamos “la azotea”.
  • 4.22 a 4.30 minutos. Se escuchan los pasos de Romina subiendo una escalera metálica y llorando.
  • De 4.30 a 5.10 se desata la tormenta. Es hora de la escena final.

La experiencia ha sido maravillosa y enriquecedora. La adrenalina y los nervios. La complicidad. El juego y el dejarse llevar han sido recompensa absoluta para mi. El taller va llegando a su fin pero las personas que he conocido y el sentido de “banda” que se ha generado han superado increíblemente mis expectativas.

¿La escena y fotos? Apenas las tenga.


[^1]: Relatos Salvajes es una película de Damián Szifron. Puedes ver el sitio oficial, aquí

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