Cristian Guajardo Garcia

Business Strategy

where data and creativity collide

Los hábitos de un cerebro feliz

Este debe ser uno de los temas que me resulta más fascinante: ¿Como puedo manipular mi percepción? ¿como puedo escoger enfocarme en el vaso medio lleno en vez de desinflarme frente a los problemas que aparecen? No suelo dedicar mucho tiempo a este tipo de literatura, pero cuando adopto un consejo, lo incorporo en mi vida diariamente. ¿Un ejemplo? El libro “Eat that frog”, el cual me enseño a resolver la tarea más tediosa del día al comienzo de la jornada. Nada de evitarla o postergarla.

Noviembre ha sido uno de los meses más complicados desde que vivo en India. Sentia que estaba viviendo Groundhog day. Todos los días eran iguales y me estaba entrampando en problemas que iban apareciendo. Hubo semanas eternas y no sabía cómo mejorar mi ánimo.

Durante la última semana del mes en cuestión agarre un libro que me hizo volver a la reflexión que menciono al comienzo: ¿como puedo ejercitar y educar mi cerebro para generar una actitud positiva independiente de lo que suceda alrededor?

Los hábitos de un cerebro feliz es un libro que recibí en Mayo, hace 8 meses. Trate de leerlo pero lo encontré muy técnico. Hablaba de sinapsis, de carreteras que conducían electricidad para gatillar emociones y también profundizaba sobre la dopamina (se disparan cuando logramos metas, desafíos), endorfinas (alivian el dolor y el stress), serotonina (cuando te sientes importante y/o respetado-querido) y la oxitocina (relaciones sociales y reconocimiento), los químicos para sentirnos más felices.

No logre enganchar en ese momento, pero ahora sentía que necesitaba un libro así.

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Siempre había escuchado que para construir una nueva carretera o un nuevo hábito, debías repetir una acción por 21 días. Pues resulta que son 45 en total.

Y es ese tip el que construye la columna vertebral del libro. Cuando escoges ser positivo y enfrentar las dificultades de manera optimista, estarás formando un nuevo hábito que relacionarás con el escenario que tienes por delante.

Un ejemplo sencillo y cotidiano.

Toda tu vida has disfrutado el cine con popcorn, pero hace 3 meses te fracturaste un diente con un grano duro. No has vuelto a comer popocorn con confianza, piensas que pasará en cualquier momento y esto arruina tu experiencia con el cine.

Lleva esta historia a cualquier contexto y te darás cuenta que muchas cosas gatillan miedos ancestrales. Miedo a no pagar el arriendo y ser expulsado, miedo a confrontarse con un amigo, miedo a enfermarte, miedo a un monstruo que vive en tu cabeza.

El libro reflexiona sobre esto. Sobre cómo vamos mejorando cuando dejas de lado las emociones y pones todo en una mesa, como en un unboxing. Cuando desprendes el corazón y miras el escenario desde ‘afuera’ todo toma un cariz distinto, como cuando despiertas por la mañana y todo esta bien.

Pues bien. En la medida que leía el libro agarre mi Moleskine y comencé. Identifique dos cosas. Un hábito que quiero erradicar y otro que quiero incorporar en mi vida. Como dicen en Italia ‘piano, piano, vai lontano’, por lo que comencé por el hábito del cual me quiero deshacer.

Lo que me gusta de estos libros es que son libros “verbo” en vez de “sustantivo”. Te empujan a tomar tu croquera y escribir una o dos cosas que se transformaran en un hábito, una reflexión o la semilla que germinará en años un cambio positivo.

Gracias a la doctora Loretta Breuning por compartir el libro conmigo hace ya tantos meses.

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